domingo, 9 de julio de 2017

Una vez


Una vez, como era tan temprano, caminamos
antes de ir a acostarnos y después de la cena
por dentro de una noche inmensa, cielo bajo
blanco de estrellas.

Caminamos por dentro del resplandor cercano
como dentro de música
dentro de un titilante silencio transparente
envueltos en canciones remotas y secretas.

Y aunque nadie cantaba
atravesando nieblas de ancha luz nocturna
caminábamos
sintiendo de algún modo como una voz, volando
sobre nuestras cabezas.

Y como no veíamos la tierra que pisábamos
todo se volvió cielo:
los ojos fueron cielo,
el corazón prendía y apagaba latidos
y así fuimos andando por adentro del cielo
juntos y silenciosos
envueltos en estrellas.

Circe Maia, La pesadora de perlas, Obra Poética, Conversaciones con María Teresa Andruetto, Editorial Viento de Fondo, Córdoba, 2013.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LOS HERMOSOS DÍAS

VIAJE NOCTURNO POR un mundo donde todo ha muerto donde jamás volverá la luz mi espíritu atraviesa la eternidad. Y es como una avenida...